sábado, 2 de junio de 2012

Men in Black 3 (Hombres de negro 3)

Existen franquicias que terminan y tienen la decencia de permanecer así, inamovibles, intocables, congeladas permanentemente en la historia y en los recuerdos de quienes las disfrutaron en su momento. Sin reboots, sin remakes, estas producciones suelen formar parte de las colecciones más queridas de aquellos cinefilos que, de vez en cuando, desempolvan sus colecciones para darles una nueva visita a esos personajes que, para ellos, jamás serán olvidados. Pero también existen aquellas cintas cuyos productores/ directores ven futuro con dos o más historias que, en su mente, sienten que merecen ser contadas. Sin importar que las historias sean flojas o los chistes desgastados, al parecer lo único que importa es generar dinero. Y siento que Men in Black 3 es uno de esos casos. 

Los agentes K y J han trabajado juntos por más de 10 años. Juntos han brindado justicia y discreción dentro de la organización que se encarga de mantener escondidas a las actividades de extraterrestres en nuestro planeta. Pero esta vez un ser llamado Boris ha escapado de su celda en la luna y planea viajar en el tiempo para, a) matar al agente K, así como evitar que le corte un brazo, b) realizar una serie de asesinatos que le permitan asegurar una futura y letal invasión al planeta tierra. Mientras tanto, la relación entre ambos agentes comienza a tensarse y, cuando K desaparece misteriosamente, J comienza una investigación que tendrá que continuar a mediados del siglo pasado pues, al parecer, el vilano ha tenido éxito en su misión. 

Por un lado, ver de nuevo la química que tienen en pantalla Will Smith y Tommy Lee Jones es algo único y agradable. Pocas "parejas disparejas" en el cine tienen ese "swing", ese ritmo y cooperación voluntaria-involuntaria para el humor. Tal y como ocurrió con Murtaugh y Riggs de la saga Lethal Weapon, estos dos personajes se convirtieron en la columna vertebral de la saga que, aunque son varios baches en su camino, se han consagrado dentro del ámbito de la ciencia ficción cinematográfica. Y el que Joss Brolin entre al quite como un joven y rudo agente K le da un toque diferente a la historia (y, además, que participe en la dinámica de una forma impecable, al imitar perfectamente las formas y modos de Tommy Lee Jones).



Por ello sorprende que sea ésta relación el hilo conductor de la tercera parte de la saga, en donde se explora un poco más la historia de ambos personajes desde un punto de vista más personal. El director, Barry Sonnenfield, supo cómo incluir clichés clásicos del género e incluirlos de forma entendible para la audiencia sin mucho problema, ya que, en parte, el humor y la ironía siempre está presente y ayuda al ritmo de la historia. 

De igual manera y como era de esperarse, en el plano de los efectos especiales no hay mucho que mencionar salvo que cumplen con el cometido. Se ven bien y el 3D no estorba, aunque tampoco inventan el hilo negro. Salvo dos que tres secuencias descaradamente hechas con CGI, la película es impecable en cuanto a su estética. 

Pero los problemas comienzan cuando los personajes secundarios-terciarios jamás terminan de cuajar. Desde la agente O, interpretada de forma genial por Emma Thompson y Alice Eve, no ofrece nada nuevo. Igual ocurre con Nicole Scherzinger, quien su participación en la cinta es tan pequeña como olvidable, al igual que los famosos cameos de personalidades que no igualan en absoluto la increíble y divertida participación del mismo Michael Jackson en la segunda entrega de los hombres de negro. 

Pero lo más grave es que el villano, interpretado por Jemaine Clement, jamás se eleva al nivel de los antagonistas anteriores. Su peligrosidad (pues es tan peligroso que le tuvieron que construir una cárcel especial en la luna), jamás se explica, jamás se entiende y jamás pesa en la historia. Según los diálogos de dos o tres personajes, su raza es una de las más peligrosas de la galaxia, pero no parece nada más que un motociclista con mala actitud. Atrás quedaron los estupendos trabajos de Vincent D´Onofrio o la excelente interpretación de Lara Flynn Boyle. 

Y, con todo y que la historia nos revela un poco más de la historia entre los dos protagonistas, la cinta no se siente tan fuerte como aquella con la que iniciara todo. No es peor que la 2da parte, pero los villanos jamás hacen clic con la audiencia, los efectos no sorprenden y la dirección no es de "otro mundo". La oportunidad de seguir la tradición de las cintas anteriores fueron eliminadas por la necesidad de incluir a artistas "de moda" que no terminan de cuajar y la poca participación de Lee Jones hace que esta cinta se sienta como cualquier otra cinta de ciencia ficción, pero jamás, jamás, como aquella primera parte de Men in Black.

domingo, 13 de mayo de 2012

Battleship (Batalla naval, 2012)

En el mar, la vida es más sabrosa. Eso dice una canción y, en efecto, en el mar suelen vivirse las mejores anécdotas, aventuras, experiencias que marcan nuestras vidas. Por ejemplo, hace poco más de 12 años que viajé con mis primos al puerto de Acapulco durante una semana entera. Ahí disfrutamos de unos momentos inolvidables y que marcaron lo que sería el fin de nuestra juventud y dio paso al mundo adulto. Ahora, cada quien con sus esposas e hijos, recordamos esos momentos como unos de los más preciados de nuestras vidas. Sé que a varios de ustedes les extrañará que les hable de mis recuerdos playeros como entrada de una crítica a la cinta Battleship, pero es que encuentro mil millones de veces más interesante relatarles algo de esta producción liderada por Peter Berg. 

Basado en el popular juego de mesa de Hasbro, bajo el mando de los mismos culpables de haber producido y adaptado a los Transformers en la pantalla grande, Batalla naval se enfoca en la vida de Alex Hopper un bueno para nada que decide entrar a la marina para impresionar a la bella del cuento (interpretada por el eye candi 1, Brooklyn Decker). Al ser una persona arrogante que no acepta la ayuda de nadie, se mete en problemas durante unos juegos militares que involucran a otras armadas de diversos países, en donde lo acompaña nada más ni nada menos el eye candy 2, Rihanna. Y es justo en ese momento cuando unos seres de otro planeta deciden que es un excelente momento para invadir la tierra y hacerse de ¿sus recursos? Jamás lo explican. En fin. Al más fino estilo de cine gringo, Hopper debe superar cada uno de sus prejuicios y sus limitantes para encontrar, al menos, una oportunidad de vencer a estos seres que son, evidentemente, mucho más avanzados tanto en tecnología como en armamento. 

¿Quién es Peter Berg? Es un actor, escritor y director que ha tenido que ver tanto en producciones en cine como en televisión. Entre sus cintas más "memorables" se encuentra Hancock. Si, esa que prometía bastante con sus avances y terminó por ser una tomada de pelo carente de sentido en pleno auge de las historias de súper héroes. Eso si, es innegable el cambio de estilo que ha tenido como cineasta, pues en esta nueva aventura bien podría pasar por un clon (mal logrado) de el también nefasto Michael Bay. De hecho, tiene sentido que los mismos productores de Transformers encontraran en Berg a la persona adecuada para traer a la pantalla una historia digna del videohome.



Por un lado, la manipulación de la testosterona por medio de dos mujeres hermosas, talentosas, quienes son total y absolutamente desaprovechadas en toda la historia. Una, por su lado, al ser una terapeuta de soldados heridos y, la otra, una infante de marina que jamás convence, ni cuando hace uso de armamento pesado. A ellas se le suma el héroe del momento, Taylor Kitsch, quien se ha vendido como el nuevo rostro de acción y se ha colocado a la par de los newcomers como Sam Worthington, Chris Hemsworth y Chris Pine. 

Lamentablemente, su estatus como estrella se queda muy por debajo del desempeño de la película, ya que al carecer de ritmo y de una dirección concisa, todos los personajes ceden su peso a un espectáculo visual que, si bien desquita los millones invertidos, termina por ser un mero adorno que no nos lleva a ningún lado. Sumado a ello, está el mensaje 100 patriótico que, al final, termina por ser patético, con todo y la inclusión de japoneses en la ecuación. 

Obviamente no podía existir una cinta basada en un juego de mesa sin que la dinámica del juego apareciera dentro de la cinta. Claro que uno se imaginaría que ésta fuera la columna vertebral de la historia o, al menos, tuviera un peso importante dentro de la misma. El resultado no sólo es decepcionante, sino patético. Disculpen el spoiler, pero si estos seres son tan avanzados que atravesaron toda la galaxia, ¿Por qué demonios sus naves brincan como sapos en el mar? ¿No se pueden sumergir? ¿No pueden volar? ¿Sus armas y tecnología son tan avanzadas que no pudieron preveer que su nave de comunicaciones se estrellaría con un satélite artificial? Creo que esta es la raza de alienígenas más tonta que Hollywood ha creado. 

Y sí, una raza extraterrestre tonta para una cinta tonta que apuesta su taquilla en personas superficiales que defienden cualquier película que tiene renders bien logrados y chicas con poca ropa. Como entretenimiento palomero pudiera pasar, pero como una cinta de ciencia ficción no se le puede tomar en serio. Es, al fin y al cabo, una cinta basada en un juego de mesa. 

viernes, 27 de abril de 2012

The Avengers (Los Vengadores, 2012)

Hace poco más de 50 años, Marvel Comics reunía en una nueva tira cómica a sus héroes (y anti-héroes) más populares y los hizo enfrentarse a una amenaza en común. Iron Man, Hulk, Wasp, Ant Man y Thor unieron sus fuerzas para repeler los ataques y manipulaciones que Loki, dios de las travesuras y medio hermano del dios del trueno, dejaba caer sobre ellos. Huelga decir que el grupo salió avante, así como el título, el cual ha formado parte importante de la cultura pop durante las últimas 5 décadas. Tanta es su importancia, que cientos de personajes han desfilado por sus páginas, algunos como apariciones especiales, mientras que otros llegan para quedarse como parte del equipo oficial. De hecho, casi todo el universo Marvel ha aparecido en algún momento en las páginas de los Avengers. 

Por ello es de suma importancia y relevancia el ambicioso e importante proyecto fílmico que Marvel Studios ha ensamblado con el estreno de los Avengers, cinta en donde se reúnen los héroes más poderosos del planeta para enfrentarse a una amenaza común (tal y como en el cómic). Loki busca desesperadamente el Tesseract, el cual está en posición de S.H.I.E.L.D. Debido a ello, tendrá que hacer uso de todas sus habilidades con el engaño para hacerse del aparato, el cual podría poner en riesgo la existencia misma del planeta tierra. Para ello, Nick Fury tendrá que reunir a un peculiar grupo de personajes quienes tendrán que aprender a trabajar en equipo si es que quieren salvar al mundo. 

La premisa pudiera parecer simple, sobre todo cuando la hemos visto funcionar en las viñetas una y otra vez. Esta vez, el reto fue capturar esa esencia en la pantalla grande, con actores que ya probaron su valía en cada una de las cintas de Marvel Studios. Y, al mismo tiempo, el reto de filmar una película tan ambiciosa, tan iconica y relevante para millones de fanáticos en todo el mundo era tan alto que despertó dudas en más de uno, ya que, si bien los actores ya habían pasado la prueba de fuego con cada uno de sus personajes (Steve Rogers, Tony Stark, Thor, Natasha Romanov, Clint Barton, Nick Fury, Agente Coulson), había dos aspectos fundamentales que serían fundamentales para su éxito, la historia y la dirección. 


El verdadero héroe de esta historia no es el poderoso dios del trueno ni el súper soldado, ni mucho menos el gigante esmeralda. Quien salvó a los Avengers de que su primera aventura en conjunto fuera una mezcla sin ton ni son es conocido en el mundo del espectáculo como el creador de Buffy la cazavampiros, Firefly, Serenity, Dr. Horrible´s sing-alone blog y escritor de comics, Joss Whedon. Fue su visión como director y su script los que convencieron a las cabezas de Marvel Studio de que no existía ninguna otra persona capaz de poder ensamblar al elenco y entregarles una historia contundente, con diálogos quirúrgicamente exactos y con una dirección que, si bien tiene sus puntos débiles, están repletos de coherencia y siempre mantiene su hilo conductor. 

Quienes temían que el personaje de Robert Downey Jr. se robara la cinta pueden estar tranquilos. Aunque gran parte de la película recae sobre sus hombros, lo comparte de forma loable con el resto del elenco. Incluso Renner y Johansson, cuyos personajes siempre fueron meras apariciones especiales o de relleno en otras producciones del estudio, tienen oportunidad de brillar a la par del Capitán América. Si hay que ser sinceros, es Thor quien se queda un tanto mermado en cuanto al desarrollo del personaje y hay algunos puntos que rompen con la coherencia y continuidad del personaje, pero no es nada que lastime de manera importante el ritmo del filme. 

Mención aparte merecen Tom Hiddleston y Mark Ruffalo, Loki y Bruce Banner/ Hulk, respectivamente. El primero mostró que podía hacerse cargo de un personaje con tanto peso, carisma y profundidad como el dios del engaño y no decepciona, al contrario, eleva el conflicto interno del hermano de Thor a un nuevo nivel y es muy convincente dentro de su papel de manipulador y general de una armada que busca conquistar la tierra. Ruffalo, por su parte, convence como el nuevo rostro del doctor Banner y encaja perfectamente dentro del peculiar grupo de héroes, mientras que su Hulk es una de las mayores y mejores sorpresas de la noche (ya sabrán por qué). 

Whedon es conocido por su ácido y peculiar sentido del humor, el cual se refleja durante toda la cinta con todos los personajes. Este es un elemento que buen podría no ser del agrado de todos, ya que de repente parece cualquier otra sitcom tipo Friends donde el humor involuntario reina y las risas del público motivan a los personajes. Pero, por otro lado, una cinta de súper héroes que se toma muy en serio podría terminar en un caos aburrido y sin interés. 

The Avengers se trata de un grupo de aventureros que se unen para salvar al planeta (o, al menos, intentarlo), por lo que no esperen ver que se enfoque en un sólo personaje. De hecho, el personaje principal sería el colectivo y éste evoluciona poco a poco hasta convertirse en una unidad que no sólo demuestra que puede con cualquier amenaza en pantalla, sino que dejará satisfechos a fans y cinéfilos en todo el mundo, sin problemas, tan es así, que nadie ha notado la ausencia en la cinta del grito de guerra característico del equipo. Y, como fan del cómic, no me resta más que agradecer a todos los involucrados y responsables de que esta producción se haya mantenido fiel, dinámica e interesante. Gracias Marvel Studios. Gracias Joss Whedon. Gracias industria cinematográfica. Avengers Assemble!
 

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