miércoles, 16 de julio de 2008

Reseña: The Dark Knight

"¿Qué hay de la escalada?", fue lo que le preguntó el Teniente Gordon a Batman al final de Batman Begins. Acto seguido, le es mencionado al caballero de la noche de un asesino que gusta del drama y lo teatral, tal y como a él. Además, siempre deja, a modo de firma, un joker, un comodín, en la escena de sus crímenes. "Lo investigaré" contesta Batman. No tenía ni idea alguna del nivel de enemigo al que se enfrentaría.

Tres años después de su impactante estreno, Christopher Nolan escribe y dirige The Dark Knight, una secuela mucho más oscura, deprimente, triste y cruda. Si bien la primera parte tiene cierto sentimiento de fe y esperanza, ésta carece de este sentimiento y es sustituido por tristeza, odio, destrucción, locura, ironía y secretos.

Bruce Wayne continúa su cruzada personal con la ayuda del comisionado Gordon, quienes en conjunto han logrado acertar golpes fulminantes en contra del crímen organizado en Ciudad Gótica. Cuando los maleantes no saben a quién acudir, llega a ellos un singular personaje que les promete lo que nadie ha hecho hasta ahora: matar a Batman. Entonces ellos le confían la casi sagrada misión. Sin importar el costo, Joker debe entregarles el cuerpo de Batman. Mientras tanto, Harvey Dent se presenta como un nuevo aliado en la lucha contra el crímen. Entre él, Gordon y Batman, tratarán de someter al nuevo villano.

Sin lugar a dudas, lo mejor de esta cinta es su historia. El guión es simplemente impecable. Las situaciones se encuentran finamente justificadas, mientras que la dirección es la más atinada (esto pasa cuando el escritor es también el director). Asimismo, Nolan consigue de sus actores un nivel pocas veces visto, lo cual se nota sobre todo en Heath Ledger, quien no sólo merece un Oscar (algo muy poco en mi opinión), sino el Globo de Oro, la Palma de Oro, el Oso de Berlín, y todos los reconocimientos por su impecable, soberbio y exquisito trabajo como The Joker. Al verlo, cualquiera se puede dar cuenta cuánto le exigió el papel, tanto física como mentalmente. El mejor Joker hasta el día de hoy que ha sido proyectado en la pantalla grande sin duda alguna.


Mención aparte merece la musicalización, cuyos atinados tonos llegan en los momentos precisos. De igual manera, el manejo de cámaras, la iluminación, las locaciones, incluso el "nuevo" Batpod se ve muy bien. Además, la inclusión de algunos personajes, como Scarecrow, son una agradable sorpresa.


La evolución cinematográfica de Batman va por excelente camino. El final es implacable, inesperado y sorprendente. Cierra de manera excelente y, como en la cinta inicial, pone las piezas en orden para la inminente continuación. Que pasen los años que tengan que pasar, yo esperaré, ansiosamente. Para este tipo de cintas fueron inventados los cines.


Israel Zepeda

 

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