Los remakes son una herramienta muy común en estos años. Con estos ejercicios, algunos clásicos encuentran nueva vida y actualidad con el público jóven que prefiere las nuevas producciones que las ya clásicas con efectos pasados de moda y, en algunos casos, sólo porque los productores quieren aprovechar la inercia del momento.The day the earth stood still es una nueva visión de la cinta homónima que dirigiera Robert Wise en 1951. En ella, un extraterrestre aterriza en Central Park para advertirle a los terrícolas que deben aprender a vivir en paz o que serían destruidos ya que, en la galaxia, se nos considera un peligro en potencia para otras razas.
Pero, para esta nueva versión, los escritores hicieron a un lado el tema armamentístico (que, curiosamente, es mucho más peligroso que hace 50 años) y tomaron a la ecología como bandera, gracias a que temas referentes al calentamiento global, la contaminación y la polución han sido populares en el último par de años.
El papel de Klaatu lo tiene Keanu Reeves, quien no tiene empacho en poner la misma cara durante toda la cinta. No es que no necesite poner otra, sino que su papel de alienígena no le queda. Asimismo, Jeniffer Conelly no convence como una bióloga expera en vida interplanetaria.
Como buena cinta de ciencia ficción, los efectos no dejan a deber, al contrario, están muy bien hechos, pero son sólo un apoyo para que la cinta pueda desarrollarse sin problemas. Lo que sí me llamó mucho la atención fue el uso desmedido del product placement, ya que cada 20 minutos había menciones o apariciones de diversas macas, tales como Honda, LG, McDonald´s y, la más discreta pero no por ello menos importante, Surface, el nuevo software de Microsoft.
Siendo así un comercial y aparador, The day the earth stood still debió quedarse como la visión de un estudiante que quiso rendir tributo a una cinta pionera de la ciencia ficción.
Israel Zepeda
















