lunes, 28 de diciembre de 2009

Hall of fame de Cinemática 2009

Hubo buen cine este 2009. Cine con calidad, con contenido, con maestría en su manufactura. Curiosamente, un año de crisis mostró que no eran necesarios los grandes presupuestos para lograr cintas con historias contundentes, memorables y que dejaron huella. Ojalá y los estudios aprendan de esto y se repita en los años venideros.
Sin más, acá está el listado de Cinemática a las mejores cintas del 2009.



10.- Watchmen
La película "imposible" al fin llegó a la pantalla grande y de qué forma. Aunque Snyder se tomo ciertas libertades, con las que el guión sufrió ciertas modificaciones, el resto de la historia, incluyendo en formato visual, quedó intacto. El trabajo de producción fue excelente, el de edición estuvo a la altura, la musicalización y soundtrack es genial, el casting fue el indicado. Sólo faltaba que el director respetara la secuencia y ritmo de la novela gráfica, con todo y que la edición del director dura tres horas. Zack Snyder hizo la primera película épica de súper héroes.




9.- Star Trek
El remake del año y tal vez de la década. Abrams, Orci, Kurtzman, Lindeloff y el resto de los involucrados en este proyecto sabían exactamente lo que querían y, más importante, cómo conseguirlo. La trama está tan bien elavorada que gusta tanto a fans de la ciencia ficción, a los fans de la serie original, incluso a personas que no gustan de este tipo de producciones. Con un cast sólido y sorprendente, sólo había que sentarse en la sala y dejar que la magia alrededor del proyecto fluyera. Fue una fantástica manera de relanzar la franquicia, presentarla a nuevas generaciones sin olvidar a los seguidores de antaño.







8.- Che, el argentino
La visión que Steven Sodenberg le brindó a la historia de revolucionario latinoamericano fue sin duda lo más impactante de la producción. Con una edición dinámica, mezcló los orígenes de Guevara como parte de una guerrilla comandada por Fidel Castro con sus visitas a los Estados Unidos y sus careos con los políticos en las Naciones Unidas. El inicio y la consolidación del héroe se concentran en el climax de la misma, el triunfo sobre Batista y la toma de la Habana. Benicio del Toro hace suyo el papel.






7.- Frost/ Nixon
Frank Langella es un gran histrión. Interpretar a Nixon nunca es sencillo, sobre todo cuando la historia se centra en el momento que marcó su caída política gracias a la entrevista que un conductor inglés realizara. Ron Howard hizo maravillas con esta adaptación de la obra teatral, en donde la lucha de ideales se convierte en un encuentro actoral de primerísimo nivel. Una muestra más de que las palabras siempre son mejor arma que una bala.











6.- (500) Days of Summer
Esta película fue un gancho al hígado, por su guión tan incómodo y agradable al mismo tiempo. Una película simple pero directa, con personajes memorables, una edición inteligente y diálogos mordaces. Zooey Deschanel, con su indiferencia natural, fue la elección precisa para el papel de Summer, mientras que Joseph Gordon-Levitt es la víctima de su afecto. Muchas personas con el corazón roto prefieren ignorar la grandeza de esta pequeña pero contundente comedia, pero cómo culparlos, a nadie le gusta ser la víctima.








5.- Reprise
Dos amigos toman a las letras no como su profesión, sino como su estilo de vida. Inspirados desde jóvenes por varios escritores, deciden seguir sus pasos y enviar sus primeros bocetos a editoriales, lo cual les cambia la vida totalmente. Este drama existencial, dirigido por Joachim Trier llegó con dos años de retraso a nuestro país. Aunque sólo se proyectó durante un periodo relativamente corto en las salas comerciales del país, hubo quien se dejó llevar por el drama de Phillip y Erik. Además, para todos aquellos que sí tomamos a las letras como una profesión, la cinta tiene mucho mensaje.



4.- Gake no ue no Ponyo
En un mar de historias animadas por computadora y demás artilugios digitales, se agradece que existan aún estudios (como Studio Ghibli) que aprecian el fino arte de hacer sus animaciones a mano, así, a la antigüita. Hayao Miyazaki puede no llegar a la grandilocuencia de sus cintas anteriores, pero sí entrega una producción memorable, llena de magia y con mucho mensaje ambiental, tanto para niños como adultos. Ojalá y jamás sucumba ante el progreso visual y deje a un lado la técnica con la que nos ha maravillado con sus tres últimas producciones.





3.- District 9
La sorpresa de verano llegó en pleno otoño a México. Y en qué forma. Gracias a que Halo fue cancelada, Peter Jackson dejó la dirección en manos de Neil Blomkamp. Con un presupuesto inferior para una película de este tipo, el director y su equipo hicieron gala de su creatividad y generaron un documental-ficción que llevó a la historia por lugares insospechados. Gran manejo de la trama, excelente uso de efectos especiales y un gran descubrimiento actoral en el protagonista, Sharlto Copley. Claro que hace falta ver la segunda parte para ver cómo resolverán los cabos sueltos que dejó la primera parte, pero eso no afecta su desempeño, en absoluto.



2.- Slumdog Millionaire
Danny Boyle es ya un veterano en la cinematografía. La generación X le puede agradecer por Transpoting, mientras que los amantes de la ficción le deben 28 days later. Ahora, el nuevo siglo le aplaude una historia romántica, llena de fantasía, color y folklore, enmarcada por un país con tanta cultura y contraste como India. Una maravilla de principio a fin, desde la edición, la música, sobre todo el casting. Los niños, quienes no son actores en absoluto, transmiten la emotividad que necesita la trama para que todo tenga sentido. Sin duda alguna, la película elevó los estándares del drama.





1.- Las flores del cerezo
Original del 2008, la directora Doris Dörrie nos ofreció una historia de pérdida y redención enmarcada por la fría, mecánica y lineal ciudad de Berlín, así como la colorida, brillante y ruidosa capital de Japón. La historia de Rudi y Trudi Angermeier, dos amantes que dieron su vida por sus hijos es, sencillamente, un poema de encuentros y desencuentros familiares; de buscar, hasta el fin del mundo, a esa persona que nadie sabe lo que valía, hasta que ya no estaba ahí. Poesía audiovisual, con maestría en su ejecución y con actuaciones que solo puedo describirlas como úncas e irrepetibles. De las mejores experiencias cinematográficas que he tenido en mi vida.



Mención honorífica.- The Wrestler
Si, tal vez esta magnífica obra de cine independiente debería estar dentro de las diez mejores del año por la desgarradora actuación de Mickey Rourke, la fortísima dirección de Darren Aronofsky o la historia brutal de Robert D. Siegel. La interminable lucha de un deportista que poco a poco lo ha perdido todo, incluso el amor de su hija, la fama que lo llevara a su la cima, para después caer en una espiral de depresiones, crisis interpersonales y, finalmente, a la búsqueda de redención que lo lleva a una conclusión que el director deja a nuestra imaginación. Excelente regreso de una estrella que quiere volver a brillar, de la mano de uno de los mejores directores actualmente.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hall of shame de Cinemática 2009

El sentimiento de pérdida es algo imposible de evitar cuando se entra en una sala y se ve una película que no vale ni el tiempo ni el dinero que se invirtió en ellas. A pesar de que sí hubo cintas que valieron muchísimo la pena, hubo otras que, como espectador y aprendiz de cinéfilo, no me enorgullezco de haber visto. Para nada.

A continuación, el listado Cinemática de lo peor en cine del 2009.

10.- Terminator Salvation

Al director de la cinta, McG, se le olvidó que hay ciertos elementos que no puede dejar de lado en una película que lleve por nombre Terminator. Por ejemplo, el viaje en el tiempo, el juego de cazador-presa, el enemigo cuasi omnipotente e imparable. Con varios cabos sueltos que espero explique en las secuelas de esta nueva trilogía, hay muy poco que rescatar de esta nueva visión del clásico de ciencia ficción.




9.- I love you man

Comedia cien por ciento estadounidense que peca de obvia para quien identifica su verdadero mensaje dentro de una sociedad atascada de palabras "crisis", "dinero" y "oportunidad". Ésta es la película que los amantes de la publicidad, sobre todo la exterior, amarán. No me extrañaría que la proyecten para sus empleados y futuros clientes.





8.- The Orphan

Este thriller, que prometía ser uno de los más sorpresivos e inesperados en la historia de la cinematografía, consigue su cometido al utilizar elementos básicos del género. Anunciada "con un final sorpresivo", sólo es un gancho más para convencer a una audiencia ávida de que alguien encuentre el hilo negro del suspenso. Claramente, ésta no lo hace, aunque las actuaciones y la tensión sí ayudan al funcionamiento de la película, el final no sorprende en absoluto.



7.- Race to witch mountain

Este remake del clásico infantil de los 80 no le hace honor al enternecedor mensaje de la cinta original. Con The Rock como el taxista que ayuda a un par de extraterrestres a regresar a su planeta, uno sólo se puede esperar una historia simple y que haga lucir los músculos y poco cerebro del protagonista. Totalmente olvidable.




6.- Harry Potter and the Half Blood Prince

No me cansaré de decirlo, el que pudo ser El Imperio contraataca del universo Potteriano se quedó corto ante las necesidades de productores, director y guionistas, quienes decidieron que era más importante mostrar el pueríl y raquítico romance entre los protagonistas que sumergirse en la maldad que los acechaba día y noche. A mi parecer, deja un pésimo sabor de boca antes del inminente cierre cinematográfico de la saga infantil.




5.- 2012

Roland Emerich ya tiene una firma para sus cintas. Destrucción, visualmente impresionante, decepcionante en su historia. Este año presentó en la pantalla grande una serie de acontecimientos apocalípticos que, si bien funcionan dentro del género de desastres, la adorna con una innesesaria trama de personajes ordinarios que deben actuar como verdaderos héroes para los niños. Qué horror...




4.- Dragon Ball Evolution

Quienes esperaron a una adaptación que valga la pena de live action de Son Gokú, Piccolo y el Maestro Roshi pueden seguir esperando sentados. Desangelada, simple, lineal y con muchísimas situaciones que jamás llegan a explicarse, es mejor ver cualquier capítulo de la serie (por trillados que sean) que a un ser humano pelear con una serie de sujetos que bien podrían haber salido de un bote de basura. Incoherencia total.




3.- G.I. Joe

Una historia sin guión. Chicas guapas y buenísimas en látex. Efectos especiales que no deberían parecer efectos especiales. Personajes cómicos que dan más pena que risa. Esto no basta, para nada. La nueva adaptación de juguetes al live action sólo dio pena ajena.





2.- Transformers 2

La secuela de la mediocre pero recordable Transformers dio paso a una lastimera y escatológica historia de conquista, destrucción y juguetes que querían dominar al planeta. Claro, antes tenían que destruir a la armada estadounidense junto a la pareja adolescente del momento. Y a los Autobots, quienes protegidos detrás del logo de General Motors se muestran indestructibles, irreverentes y con una lección de sacrificio para la humanidad. Nada inspirador.




1.- Gamer

Gerard Butler ha escalado su lugar a la cima del séptimo arte. Como Drácula en la nefasta Drácula 2000, hasta llegar a 300, donde interpretó al inolvidable e icónico Leónidas. En Gamer, una cinta futurista, dejó todo el honor que pudo haber ganado con el rey de los espartanos y nos ofreció una cinta que bien pudo haber sido estrenada directamente en el más infame de los formatos caseros. El plus, Michael C. Hall también participa en esta ridícula tomada de pelo. Sin duda, lo peor del año en cines.



Mención horrorífica: Ángeles y demonios

Otra adaptación literaria que no le hace honor al libro. Para nada. El conflicto original entre ciencia y religión que se encuentra en las páginas de la novela de Dan Brown se quedó en el tintero de los guionistas, así como la presencia del imponente y brutal assassin, un nerd en la cinta. Gracias de todas formas Tom Hanks por cortarte el pelo.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Avatar

James Cameron prometió cambiar la manera en que se haría el cine digital con Avatar, la cinta que, al día de hoy, es la más cara jamás filmadas. También, su leyenda indica que se llevó catorce años desde su concepción en papel, hasta su inminente estreno en diciembre del año en curso.

La historia nos lleva a un remoto planeta, el cual se encuentra a más de cinco años de distancia de la tierra (en hiper-sueño, claro está). En él, un raro mineral es crucial para una compañía que hará lo que sea para hacerse de él. Incluso, crear copias genéticamente alteradas de los habitantes del planeta, los Na´vi, para entablar relaciones diplomáticas y convencerlos de que cedan sus tierras. Para entablar las pláticas cuentan con la ayuda de una experta en el planeta, su asistente y un ex soldado herido en batalla. Éste último ha buscado su lugar sin encontrarlo. Es hasta que llega a Pandora que encuentra su misión en la vida.

Ahora comienza lo bueno. Con toda la objetividad posible en mi poder, he pensado mucho en lo que diré a continuación: la historia que se desarrolla en Avatar es un mero pretexto para vender la tecnología que James Cameron inventó para su espectacular producción multimillonaria.

No puedo negar (ni quiero hacerlo) que es la mejor experiencia en 3D que he visto en toda mi vida. Estéticamente es una belleza, muy bien cuidada y pulida. En ese respecto no existe pero alguno. Misión cumplida para el director y su ambicioso plan de reinventar el cine de ciencia ficción.

Pero, ya entrados en la trama, no hay nada nuevo. La historia es sólo funcional para que el despliegue de efectos especiales haga que los espectadores queden boquiabiertos en más de una ocasión, por lo que no le importa al director que un cliché siga a otro. Y así, hasta que aparecen los créditos finales, no hay nada que evite que cualquier persona sume dos mas dos y adivine la trama sin errar demasiado.

No quisiera pensar que James Cameron, el creador de la saga de Terminator, director de Aliens y el genio detrás de Titanic, le quiera tomar el pelo al público, al ofrecerle un espejito a cambio de sus cuentas de oro. Pero es así, la gente se olvida que no sólo de pan vive el hombre y aplaude el esfuerzo que, si bien no es una mala película, es la más sobrevalorada de la temporada, del año y hasta de la década.

Si, Cameron creó un planeta nuevo, con flora y fauna nueva. Pero no podemos negar que su visión está totalmente sesgada, por lo que todo en Pandora es una referencia inmediata a la tierra, así como con la historia del fuerte que conquista al débil por sus tierras (desde los españoles erradicando a todas las culturas en América Latina, hasta los ingleses que lo hicieron con los nativos norteamericanos en Estados Unidos y Canadá). Claro que, al menos en la mente de Cameron, los buenos siempre ganan.

Al final, Avatar es una experiencia que debe disfrutarse en pantalla grande al menos una vez. Y si, tal vez estéticamente es el siguiente paso en lo que a manufactura del cine digital se refiera, pero en el argumento dio varios pasos en dirección contraria. 

New York, I love you

En este tipo de producciones, siempre es de esperarse una gran variedad de estilos e historias en cada uno de los cortometrajes. Algunos mejores que otros, otros más memorables que el resto, el punto es que hay una trama para todos, tal y como ocurrió con Paris, te amo.

En esta "segunda parte" (porque lo es de alguna manera), la ciudad romance por excelencia abre el paso a la capital del mundo para que ésta cuente las historias de romance y relaciones interpersonales que ocurren en sus calles y barrios. Mientras que en la cinta europea bastó con la magia y romance que corre por sus calles, en esta los productores se centraron en la gran variedad étnica y religiosa que recorre por sus avenidas. Esto, bajo la dirección adecuada, le da una fuerza y contundencia única.

Por ejemplo, Shia Lebauf da muestra de que sí es un excelente actor, sólo le hace falta trabajar con un director igual de talentoso. Natalie Portman ya no sólo es una actriz polifacética y hermosa, sino que se atreve a tomar la batuta en una secuencia que ella misma escribió, con resultados favorables a mi parecer. También vemos a Rachel Bilson, Hayden Christensen, Andy García, Christina Ricci, Orlando Bloom, John Hurt, James Caan, Anton Yelchin... en fin, muchísimos nombres conocidos, otros no tanto, pero hay talento tanto delante como detrás de cámaras.

Al ver la lista de directores resaltan los nombres de Mira Nair, Brett Ratner, Nataly Portman (¡!), Shekar Kapur, Allen Hughes. La mayoría de ellos ya son consagrados por varios trabajos anteriores, mientras que otros se estrenan en este rubro de una manera discreta. Aunque siempre existe cierta presión al trabajar con personajes tan conocidos, seguramente Portman y Scarlett Johansson (si, esa Scarlett) sintieron mucha presión para que sus guiones estuvieran a la altura de los demás. Ambas actrices incursionaron tanto en la dirección como en la generación de las historias.

Se siente un poco forzado hacer una secuela con un tema tan clásico como el amor y no alcanzar cierta profundidad que sí se encuentra en su primera parte, pero esta nueva historia hila todas las tramass, cerrando la película de una forma impecable. Si bien Paris es la ciudad romance por excelencia, Nueva York es la ciudad en donde el amor se puede encontrar en el rincón más extraño y menos esperado. Ese es el mensaje que me dejó.

La princesa y el sapo

Disney sabe que la clave del futuro se encuentra en su pasado. Y no me refiero a su intento fallido con Vacas Vaqueras, sino a todo el bagaje que le significó ser quien llevara a miles hogares los cuentos clásicos en historias animadas. Esa magia que sólo sus animadores pueden lograr se ve y se siente sincera en su nueva película, La Princesa y el sapo.

Usando lo más tradicional en cuanto a animación, Disney toma el cuento original y lo actualizó de cierta manera, otorgándole así relevancia con el público actual y, sobre todo, con los acontecimientos que han moldeado a Estados Unidos desde hace poco más de un año.

Durante la primera mitad del siglo XX, Tiana es una joven que cree en la magia, pero también en el trabajo duro y nunca darse por vencida. Su mayor sueño es atender su propio restaurante, por lo que ha trabajado toda su vida y así solventar su sueño. Poco sabe que el llamado "hombre sombra" ha encantado al príncipe Naveen, quien visita Norteamérica para encontrar una esposa. Desobligado, mimado y sin un centavo, es convertido en un sapo. Así conoce a Tiana, quien en su deseo por ayudarlo, lo besa al recordar la leyenda del sapo convertido en príncipe. Lamentablemente, ella es convertida también y así ambos comienzan un viaje en donde se conocerán a sí mismos y a un grupo de animales oriundos de los pantanos, quienes los ayudarán en su misión.

Como solía hacer Disney hace un par de décadas, encontró en este cuento legendario la oportunidad de crear personas que si bien no aparecen en la historia original, le dan un sabor único a esta versión animada. La luciérnaga Ray, por ejemplo, quien le canta amor eterno a la estrella azul (a quien le piden deseos como lo hiciera Pinocho); Louis, un cocodrilo amante del jazz, quien quiere a toda costa tocar con los grandes músicos de la región; Mama Odie, una maestra del budú y otras artes mágicas y, finalmente, el Dr. Facilier, el villano sombrío del cuento.

De nuevo, el concepto de musical hace presa a la historia. Pensé que ya habían superado el complejo Brodway para niños, ya que muchas veces se pierde la intención de la lírica en la traducción al español. Además, aunque el doblaje no está mal, nunca hay una verdadera opción a este respecto.

Con todo, La princesa y el sapo es una buena versión de aquélla historia clásica, con el final más famoso en su género. De nueva cuenta, los elementos externos que Disney ingenió para contar su versión de la historia la hacen más dramática y son éstos personajes los que hacen clic más fácilmente con la audiencia. Seguramente seguirán explotando esta fórmula con Rapunzel, su siguiente cinta animada.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Family Guy presents: Blue Harvest

Originalmente, Blue Harvest fue el nombre clave con el que George Lucas y su equipo llamaron a Return of the Jedi, y así evadir de cierta forma a fanáticos y prensa que esperaban ansiosos la culminación de la saga de Star Wars.

Más de 30 años después, el equipo creativo detrás del Family Guy decidió rendirle homenaje a la saga de ciencia ficción favorita de muchos, no sólo con referencias dentro de algún capítulo de la serie (que de por si lo han hecho y varias veces), sino que le dedicaron un capítulo entero en donde los personajes de la ácida y disfuncional familia interpretan a los personajes que ya son íconos de la ciencia ficción.

Así pues, Peter Griffin le relata a sus hijos la historia de A New Hope, pero muy a su manera. El Imperio galáctico busca desesperadamente los planos robados de la estrella de la muerte, los cuales los tiene la princesa Leia. Estos planos muestran la única debilidad de la mortal estación espacial, por lo que deben recuperarlos a toda costa.

La capacidad de síntesis es admirable. Una cinta de más de dos horas es resumida en 40 minutos aproximadamente. Esto no sacrifica absolutamente nada de la trama y mucho menos del cotorreo que los guionistas hacen a costa de los emblemáticos personajes. Por ejemplo, Obi-Wan es un viejo pedófilo gay; R2 es un androide de color; Peter Griffin es Han Solo (nuff said). Obviamente toda la trama está endulzada con esa acidez y crudeza clásica de la serie televisiva.

La animación es idéntica a la que se ve en la serie de TV, con elementos tradicionales y digitales. De hecho, algunas secuencias se ven mejor que en la película original, con todo y todas sus reediciones especiales. Y fue tanto su éxito que salió a la venta en formato normal y edición especial, el cual contiene unos lentes en 3D para una secuencia que fue grabada especialmente para esta presentación. Además, trae un libro con vocetos y demás material coleccionable. Sumado a los comentarios del director y contenidos audiovisuales extra (una entrevista con el mismo George Lucas), Blue Harvest se suma a Fanboys y Space Balls como una de las mejores parodias de Star Wars para un servidor.

Y, como no puede quedarse con sólo una parte de la trilogía clásica, ya está próxima a estrenarse su secuela, Something, something, something Dark Side.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Sincronía

Bien lo dijo Bob Dylan en All along the watchtower, a veces sólo se tiene una guitarra, tres acordes y la verdad. Sin más recursos que los que se tienen a la mano, muchas de las cintas del cine independiente dependen solamente de la necesidad de contar una historia en un largometraje. Es así como nace Sincronía, una historia de amor que, si bien no pretende encontrar el hilo negro del género, muestra la tenacidad para sacarlo adelante por parte de los involucrados en el proyecto.

Arturo es un joven escritor que vive en una casa de huéspedes desde hace años. En ella conoce a Sandra, hija de su casera y con quien tiene una relación amistosa. Justo cuando él recibe la noticia de que ha sido aceptado en un trabajo que lo llevará fuera del país, se da cuenta de que lo que siente por Sandra es algo más fuerte que una simple amistad. Entonces tiene que decidir entre declarar sus sentimientos, aún cuando ella tiene una relación estable con un personaje que raya en lo superfluo.

El resto del reparto está conformado por Wendy y Rafael, hermana de la protagonista y mejor amigo de Arturo, respectivamente, quienes funcionan como el compás moral de los personajes centrales. Como suele pasar en este tipo de tramas, son ellos quienes ya sospechaban que la historia de sus amigos podría ser algo más profundo que una simple amistad, por lo que funcionan como un compás moral para ayudarlos a decidir entre lo que quieren hacer y lo que deben hacer.

Si bien la historia no es del otro mundo, es el excelente trabajo de casting el que le otorga toda la credibilidad. El trabajo de Marisol Centeno y Luis Gerardo Méndez como los principales es impecable. De igual manera, Fuzz, Mario Heras y Hugo Catalán realizan una excelente interpretación. Cada personaje tiene algo que entregar en la historia y no la puedo concebir sin ellos.

Mientras más avanza la historia queda claro que el director se inspiró en diversas producciones norteamericanas y usó varios recursos de estas mismas en su ópera prima. Desde la profundidad de los diálogos de Clerks y Pulp Fiction, el manejo de cámara al hombro en secuencias dramáticas de Battlestar Galactica, hasta ciertos giños para los fans de ciencia ficción como posters y referencias a clásicos del género.

¿Pretencioso? Lo sería si Jorge Iván Morales, director y escritor de la misma, negara la cruz de su parroquia. Como fan del cine no puede dejar atrás lo que ser cinéfilo le dejo como espectador. Ahora, como realizador, tiene un largo camino por delante, el cual seguramente le servirá para pulir su talento y el de su equipo.

Sincronía es una historia sin complicaciones, pero sí con muchas aspiraciones. Buena o mala, eso queda en segundo plano, cuando para hacerla sólo se tuvo una guitarra, tres acordes y la verdad. El verdadero espíritu del cine independiente.

Macross Plus

Macross es una de las animaciones japonesas más conocidas en el ámbito internacional. En América la conocimos durante la década de los 80 bajo el nombre de Robotech, en donde vimos el triángulo amoroso entre Lisa, una oficial del SDF-1; Lin Minmey, una celebridad en nacimiento, y Rick Hunter, un piloto novato quien, además de sobrevivir a los ataques de los Zentraedi, debe decidirse por una de las dos mujeres en su vida. Si bien Robotech es una mezcla de tres series animadas que no tienen que ver una con la otra (pero que Carl Macek supo hilar de una forma un tanto bizarra), la obra original cobró fuerza al paso de los años.

Fue tanto su éxito que no tardaron en darle seguimiento a la saga, por medio de miniseries y películas (o la mezcla de ambas). Tal es el caso de Macross Plus, una miniserie de cuatro volúmenes que también se puede encontrar como una película.

La trama nos sitúa treinta años después de que la guerra entre humanos y zentraedi terminara y la galaxia se encuentra en paz. Pero, como uno nunca sabe, la unión de tecnologías terrestres y galácticas han dado como resultado un gran avance en el ámbito militar. Por ello, dos empresas manufactureras ofrecen al ejército dos modelos diferentes de aviones de combate, el YF-19, pilotado por Isamu Dyson, mientras que su competencia es Guld Bowman, quien es hijo de padres tanto humanos como zentraedis. Su avión es un YF-21, el cual es controlado por ondas cerebrales. Además del conflicto que tienen al los dos mejores pilotos de prueba con los que cuenta la UN, se suma la pelea por Myung Lone, quien trabaja para Sharon Apple, una cantante virtual.

Aunque se ofrece como una historia nueva y totalmente separada de los eventos de la trama original, hay muchos elementos de la versión original en esta secuela. Por ejemplo, el que la manzana de la discordia sea una cantante, la lucha entre humanos y zentraedis, así como la música, la cual está involucrada en toda la historia, sobre todo, en las secuencias de acción. Obviamente los productores incluyeron todos estos elementos para tener el gancho necesario para apelar a todos los fans que quedaron atrapados con aquella historia que tomó lugar en el SDF-1, salvo que hicieron cambios sutiles para que el espectador no sintiera que le vendían la misma historia una vez más.

A este respecto es se suma importancia que los personajes sean contundentemente carismáticos. Y así es, los tres, amigos en la universidad, separados por un conflicto que todos quieren olvidar, se reencuentran de nueva cuenta en su planeta natal, Eden, justo cuando sus carreras pueden despegar o quedarse en tierra para siempre. Guld, por ejemplo, debe lidiar con su condición de zentraedi, lo cual lo hace ser violento en extremo. Sólo las medicinas y Myung pueden calmarlo. Ella, por su parte, trabaja como productora de una cantante virtual, quien usa sus emociones y su voz para hacer sus presentaciones. Carga con el peso de abandonar su sueño de ser cantante para que una computadora supla su imagen. Mientras que Isamu es un joven impertinente que aprovecha cualquier oportunidad para mostrar lo irresponsable y aventurero que es, alguien a quien le importan poco las reglas.

En su momento (1994), la animación fue la más avanzada de su época, al combinar lo tradicional con secuencias por computadora. Esto le da a las secuencias de acción y a los conciertos de Sharon una calidad visual increíble. Gracias a ello, varias casas productoras de oriente comenzaron a usar aún más los procesos digitales en la creación de sus series animadas. Con su trabajo,Shoji Kawamori, director, marcó tendencia en la generación de animes durante la década de los 90.
 

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