Pat Morita y Ralph Machio entraron al salón de las leyendas del cine por la puerta grande. La cinta que los elevó a los cuernos de la luna, una modesta producción que nunca tuvo aspiraciones de culto ni de trascender en los anales cinéfilos, es ahora una referencia a cintas de acción, de superación y de lecciones de vida. La historia del maestro y el alumno que no sabían cuánto se necesitaban hasta que el destino los unió en un viaje que se antojaba de por vida, es ahora motivo de un "remake", dirgido por Harald Swart (Agent Cody Banks), quien le quita un par de años al personaje de Daniel San y lo lleva a la cuna misma de las artes marciales.
Dre Parker es un niño de 12 años que lidia con mudarse al otro lado del mundo. Originario de Chicago, ahora debe enfrentar el golpe cultural que significa adaptarse a otra ciudad, con costumbres y tradiciones diferentes tan contrastantes como lo es China. Sumado a esto, se enfrenta también a un grupo de niños que abusan de él. El conserje de su edificio, el señor Han, se dará cuenta de esto, por lo que lo entrenará en las artes del Kung Fu y, así, enfrentar a sus agresores en un torneo infantil y ganar su respeto.
La sola idea de un remake del clásico ochentero alarmó a más de uno. Años atrás, la fórmula de las secuelas había dado al traste con la excelente fórmula que los mismos creadores encontraron en la historia del señor Miyagi y Daniel Larusso, al exprimirla de tal manera que no quedara más darle continuidad después de la segunda parte. Aún así, se arriesgaron y terminaron con su mismo legado. La cuarta parte, aunque refrescante en ciertos aspectos, tampoco logró salvar a la franquicia. ¿Porqué habría de existir un remake?
Pues más que remake, es una reinvención completa de la historia original, tal y como lo hicieran con la serie Battestar Galactica. Tomaron la forma, pero crearon un fondo completamente diferente, un contenido propio que no sólo actualizaba a los personajes, sino que les dio magia y credibilidad, con todo y que ya sabemos de antemano lo que en ella ocurrirá.
Fue un gran acierto que el personaje principal cayera en manos de un pre-adolescente y sacarlo de su medio ambiente habitual y colocarlo en un ambiente desconocido y hostil, ya que su proceso de entrenamiento no era sólo de aprender movimientos, sino de abrirse a nuevas oportunidades, tradiciones y sentimientos.
Asimismo, fue una excelente idea abordar el tema del bollying, que ha puesto en jaque a varias instituciones escolares. No es un problema nuevo, al contrario, pero la crítica en esta nueva versión se siente más enfocada en mostrar las opciones que tiene la víctima cuando enfrenta este tipo de problema. "No existe los malos estudiantes, sólo los malos maestros", dice el señor Han, interpretado increíblemente por Jackie Chan quien, a título personal, me sorprendió. De igual manera, Jaden Smith hace un excelente trabajo, con todo y que es imposible que se aleje de la imagen de su padre. Más allá de su apellido, su actuación en su primer protagónico hace referencia al estilo desenfadado y cínico de aquel Príncipe del Rap noventero, personaje de Will Smith.
Es imposible que Karate Kid supere a la original, con todo y que cuenta con un presupuesto mucho más grande, pero dudo que esa haya sido la intención. Es, más bien, un excelente homenaje que encuentra su propio camino y otorga una experiencia fílmica contundente y con mucha calidad. No es uno de los highlights del año, pero sí vale la pena el boleto. Sería lógico pensar que podría haber una secuela, la cual esperamos que no caiga en los errores de antaño.

















4 comentarios:
Concuerdo contigo, y me fascinó el último párrafo en el que explicas que es un buen homenaje a la original. Obviamente sientes la necesidad de comparar ambas películas, pero son tan iguales y tan diferentes a la vez que es difícil. Sólo tengo una crítica: apeYido? no será apellido? jeje entiendo el dedazo jejeje.
Julieta:
Mil gracias por tu comentario y tu observación. Tache a mi y a mi ignorancia. =)
Saludos.
caray, yo no pude mandarte un DM para decirte lo del apellido, pero ya que estamos quemándote en publico, el fenómeno es bullying
Ah que caray conmigo, hora si no di una. Gracias Jiff!
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