viernes, 23 de julio de 2010

Shrek Forever After (Shrek para siempre, 2010)

La primera década del nuevo siglo será conocida como la decena del remake o de las secuelas. La sequía en la creatividad de los guionistas hollywodenses, sumado a los problemas económicos que afectan a estudios como la MGM hacen aún más notoria la falta de ideas nuevas que renueven el cine. En el caso de Dreamworks Animation, comenzaron este 2010 con la sorprendente y memorable How to train your dragon, para después presentarnos la supuesta última parte de su saga que comenzara con sus cintas animadas, Shrek Forever After.

La vida en familia de Shrek sigue en su pantano, en donde la repetición y rutina de ser un padre lo han hastiado. En un arranque de desesperación, acepta el trato de Rupelstilsnkin, quien a cambio de un día de su vida, le pude regresar uno en donde pueda espantar y hacerse odiar por los humanos, como antes de que rescatara y conociera a la princesa Fiona. Esto da como resultado una paradoja temporal, por la que Shrek es enviado a un mundo en donde él nunca existió. Ergo, jamás rescató a la princesa, jamás tuvo hijos y jamás salvó al reino de Muy Muy Lejano de las manos de Rupelstilskin. ¿Qué...?

Si bien la saga del ogro y la princesa comenzó con el pié derecho, las siguientes entregas de la misma carecían del ingenio y la astucia que abundaba en aquella obra primigenia. Por ello, el director Mike Mitchell se encargó de rescatar elementos y gags propios de la primera parte y logró trasladarlas de manera correcta a esta nueva producción, sin que estas se sintieran forzadas o fueran meros revolcones de la misma fórmula, con personajes nuevos en la añadidura de la fórmula cómica. 

Bien dicen que existen cosas de nuestro pasado que no debemos dejar atrás y, en el caso del universo Shrek, esto le brinda una oportunidad de sorprender de nuevo a ese público que, aunque decepcionado de la que fuera una de las mejores cintas animadas en la historia, aún confía en que esta última entrega pueda arrebatarles una última carcajada. 

Si, Shrek Forever After sí tiene momentos hilarantes, sobre todo cuando se identifican las clásicas referencias a cintas de culto o del género (o un mero plagio a la misma historia fílmica del ogro), pero carece de personajes memorables que, aún detrás de los protagonistas, brillen como en las cintas anteriores. De hecho, Gengi, los tres cochinitos, Pinocho, entre otros, quedan relegados a ser meros caracteres momentáneo que no aportan nada a la historia o peor, que sólo aparecen en pantalla para que digan "adiós" a sus seguidores. Ni siquiera el villano alcanza a llegarle a los talones al excelente Lord Farquat, con todo y que parece más una copia al carbón del mismo (con todo y la altura). 

Respecto a la historia en general, ésta se siente como una aventura más, jamás como una conclusión que de cierre a una obra que comenzara tan bien. La inclusión de más ogros y una revolución embona perfecto como una alegoría a la intolerancia y corrientes racistas en todo el mundo, pero como circunstancia no ayuda a que Shrek, Fiona y Burro se sientan como lo que era antes, un equipo que podía contra todo y contra todos. 

En el aspecto visual no hay nada que pedirle a Dreamworks. Junto con Pixar han sido los precursores de la animación y del quehacer fílmico familiar. pero al igual que en Kung Fu Panda, Monstruos vs Aliens, entre otras, sólo son gustos pasajeros, jamás memorables. Por ello es imposible no comparar el fabuloso cierre de Toy Story 3 con esta que, reitero, parece un escalón más en la vida fílmica del héroe, jamás una conclusión.
 

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