Europa es el nuevo Hollywood. O, mejor dicho, es la cuna de cintas que brillan por su original y excelente manufactura, mientras que la meca del cine comercial se limita a buscar éxitos pretéritos que se adapten a la pantalla grande o secuelas que sean explotadas hasta el hartazgo. Ahora, en su defecto, se dedican a vigilar qué cintas son exitosas del otro lado del mundo, las adquieren y comienzan su producción con actores y directores conocidos de este lado del charco (como se hizo ya con Let the right one in). Como ejemplo se encuentra una cinta de suspenso policiaco que afortunadamente encontró un huequito entre los abultados blockbusters veraniegos para su exhibición en México.
Mikael Blomkvist es un periodista que es sentenciado a tres meses de cárcel por publicar un artículo difamatorio en contra de una empresa sumamente poderosa. Mientras llega la fecha para cumplir su sentencia, se le ofrece la oportunidad de ayudar a un industrial retirado al resolver un crimen que ocurrió hace más de 40 años. Durante su investigación, Blomkvist será ayudado por una hacker, Lisbeth Salander, quien ha vivido una juventud entre drogas e instituciones mentales. Ambos personajes tan dispares deberán trabajar juntos si es que quieren descifrar el misterio que representa la desaparición de la sobrina del millonario.
La cinta es una adaptación del libro homónimo (que en Estados Unidos se titula The girl with the dragon tattoo), obra del difunto escritor Stieg Larsson, quien al morir dejó sin publicar tres obras, las cuales se convirtieron en una trilogía denominada Milenium, todas adaptadas al cine en Europa, donde los escritos recibieron la denominación de Best Sellers. La adaptación de la primera fue vendida para su distribución en más de 25 países, entre los cuales se encuentra México.
No es de sorprenderse que en nuestro país su recepción no haya sido atractiva para las masas, ya que los libros no son muy conocidos en estas latitudes, además de que aún se mantienen con vida películas con mayor apertura familiar y de fácil digestión. En si, la historia no es sencilla en lo absoluto. De hecho, el principio se siente un poco atropellado, al colocar a los dos personajes principales en dos líneas argumentales totalmente diferentes. Tanto así, que uno pensaría que sus caminos difícilmente se llegarían a cruzar.
Pero se encuentran en un momento clave de la cinta, justo cuando el misterio parece insondeable y, la que parecía una historia de crudeza y problemas psicológicos, toma un ritmo trepidante, mientras más se ahonda en el misterio, más importan las habilidades individuales de los protagonistas. El director, Niels Arden Oplev, consigue mantener atento al espectador al invitarlo a pensar y adentrarse en las pistas que se presentan a lo largo de la historia. Y si, aunque usa los clásicos clichés del género, no abusa de ellos, lo cual permite que algunas sorpresas inesperadas impacten al público.
Tal vez este sea el mayor problema de la película. Oplev se toma mucho tiempo para que los personajes definan sus perfiles y atrapen al espectador, lo cual hace que la historia caiga de repente en lo que parecieran paréntesis explicativos demasiado largos. De hecho, la cinta es demasiado larga para su propio bien, pero se justifica cuando los cabos sueltos se amaran hacia el final, con lo que se agradece que se explique a detalle las incógnitas que la trama le coloca al periodista.
En el plano de la actuación, impresiona la pericia y profundidad con la que Michael Nyqvist interpreta al periodista caído en desgracia, pero es Noomi Rapace quien se lleva las palmas con su papel de Lisbeth Salander, una joven quien ha sido golpeada y abusada por la vida en más de una ocasión, por lo que decidió encerrarse en una coraza que la aleja de la sociedad. Su papel le ha valido el reconocimiento internacional, incluso, ya se habla de que podría dar el brinco a producciones con mayor proyección internacional. Y se lo merece.
Con todo y que retoma el fantasma de la raza superior y los remanentes de un ideal político y racista como el motivo principal del asesino, Män som hatar kvinnor es un excelente thriller policiaco que retoma lo mejor del género e invita al espectador a no esperar a la conclusión y pensar durante la cinta. Mención aparte merece el remake que Hollywood planea hacer de la misma historia (incluso, de la trilogía entera), pensada para todo el público que no entiende que existe un excelente cine fuera de sus propias fronteras. Ojalá y las dos cintas que forman la obra original lleguen más tarde a nuestro país.

















3 comentarios:
Me encanta la reseña. Ya no necesito ir a ver la película
Excelente reseña mi estimado!!! muero de ganas por ver esta película. Espero que no tarde mucho en hacerlo. Saludos!!!
Isra,
Me gustó que comentaras sobre el hecho de que hay una crisis de (buenas) historias en Hollywood. También que dijeras sobre el poco interés de los mexicanos hacia un cine más "elevado" o culto.
Sobre redacción, aguas, porque tienes un "y instituciones" y un "primer obra". Por ahí, hay dos palabras unidas.
En lo que no estoy de acuerdo de tu crítica es en lo siguiente:
1) No estoy de acuerdo en que los dos personajes estén en dos líneas argumentales diferentes.
2) Yo desde el principio vi que sus caminos se cruzaban. Entre las primeras secuencias que vemos es donde se dice que Lisbeth investiga a Blomkvist. Ahí se cruzaron sus caminos y estaba seguro que no sería la última vez.
3) Yo nunca sentí que se tardara en definir a los personajes. Creo que están muy bien construidos y en ningún momento me pareció que se alentara el filme por eso.
Estoy totalmente de acuerdo en que Noomi se lleva la película y entrega una brillante actuación.
Un gran abrazo,
Michel
Publicar un comentario en la entrada