En el cine de acción y espionaje, las teorías de conspiración han sido siempre un elemento recurrente como el motor principal de las enramadas tramas políticas, aunque las motivaciones de éstas se han vuelto más alternativas desde que terminó el conflicto entre Estados Unidos y Rusia, denominada como Guerra Fría. Desde entonces, terrorismo, fundamentalismo y drogas han sido las excusas con las que se ha mantenido vivo el género en los últimos 15 años. Por ello llama la atención que, de nueva cuenta, se reviva ese periodo de "sospechosismo" e intrigas con una trama que se tambalea entre lo real y los cuentos de terror infantiles. Pero si a la fórmula se le suma la heroína de acción por excelencia, Angelina Jolie, el resultado está casi garantizado.
Evelyn Salt es una espía de la CIA, quien es presa de una conspiración en su contra o, al menos, es lo que le dice a sus compañeros, quienes la cazan cual terrorista cuando un desertor de Rusia la acusa de ser un agente entrenado por un programa de la KGB 20 años atrás y, su misión, es matar al presidente de Rusia. Por ello emprende una huída por gran parte de los Estados Unidos, supuestamente, para limpiar su nombre y encontrar a su esposo, quien está desaparecido. Pero, ¿Todo es lo que parece?
El primer logro que se aprecia en la historia es que, aunque el trailer es en cierto punto revelador, logra engañar al espectador al dirigir su atención hacia otros lados de la trama que, si bien no están tan alejados de la historia y motivaciones originales, se vuelven más complejos conforme las intenciones de los villanos se explican casi al inicio de la cinta. Se agradece que no hayan quemado todas sus municiones con el avance oficial, sino que éste funciona como el anzuelo perfecto para que el consumidor sea sorprendido en plena función.
Asimismo, el veterano director Phillip Noyce hace gala de su experiencia en la mayor parte del filme, al utilizar movimientos de cámara que ayudan a que la tensión aumente, sobre todo en secuencias de acción y/o persecución. Aunque de repente es un tanto molesto y excesivo el movimiento de cámara en escenas de pelea, de cierta manera se justifica con el ritmo que logra mantener la película durante la gran mayoría de su duración.
Pero el mayor fallo de la historia son las motivaciones mismas que llevan al conflicto inicial a los involucrados. Se sienten forzados y poco creíbles, con todo y la paranoía permanente del gobierno Estadounidense de cuidarse hasta de su propia sombra. Asimismo, las acciones que toma la protagonista son, aunque bien cuidadas, delatoras para determinar qué ocurrirá de la mitad de la cinta en adelante, dando al traste la supuesta "vuelta de tuerca" y sorpresa hacia el final de la cinta.
Con todo, Salt es una cinta de acción que aprovecha bien sus elementos y a su elenco, en donde resalta Jolie, Schreiber y Chiwetel Ejiofor, quienes podrían regresar en una secuela, ya que la trama está hecha para que, de obtener los ingresos esperados, pudiéramos presenciar el nacimiento de una nueva franquicia tipo Bourne (citando a Carlos Gómez), con Jolie como la protagonista. Sin duda sería interesante ver cómo se desarrolla el concepto de "agentes durmientes" en películas posteriores, pero nada más. Salt es una cinta de acción bien hecha -dentro de los parámetros del género- que sólo funciona como mero entretenimiento visual, sin buscar reinventar el género.

















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