Si en algo somos buenos los mexicanos es en la creatividad colectiva. No importa el tema, momento o situación, siempre habrá el condicional quien aproveche el momento para hacer un comentario sagaz, acertivo e hilarantemente doloroso. Nuestro cinismo es casi una marca registrada. Menos mal que existen productores que gustan de explotar este humor ácido y conocen la fórmula exacta para combinar un tema propio de la cultura nacional y mezclarlo con los géneros cinematográficos correctos. El resultado es una parodia/ homenaje/ comedia sobre un equipo de élite mexicano que viaja a Irak a salvar al hermano del jefe. El "punchline" es que todos ellos son hampones malamente conocidos en Mexico como narcos.
Julián Pérez lo tiene todo. Dinero, poder, territorios, drogas, menos la aprobación de su madre, quien no acepta el estilo de vida de su hijo mayor. Aun así, le condiciona su amor a cambio de que salve a su hermano, quien es soldado estadounidense y fue capturado en Irak. Debido a ello, se arma hasta los dientes y ensambla un equipo con expertos en varias ramas del bajo mundo, quienes tienen dos opciones, ayudarlo a rescatar a su hermano o morir.
Lemon Films ya tiene cayo en esto del cine en general. Por un lado saben como explotar la vena humorística de un guión que mal enfocado podría terminar en una mala parodia a una de las cintas de guerra mas memorables en la historia del celuloide. Por el otro, hasta se dan el lujo de incluir, a manera de homenaje, un pequeño cameo de uno de sus personajes mas queridos y recordados por el publico mexicano, Tony "El Canibal". Con esto en pantalla durante los primeros diez minutos el publico ya sabe que esperar del resto de la producción.
Y lo que sigue no es mas que un "road movie" arenoso, en donde el protagonista reencuentra el valor de la familia (esa que está unida por la sangre, no por la droga), mientras que viven toda clase de peripecias en tierras totalmente desconocidas para el mexicano común.
Y es que, en primer lugar, ¿Donde ^{#}$" queda Irak? Si el narco promedio no lo sabe, entonces las risas están garantizadas. Sobre todo cuando actores tan queridos como Joaquin Cosio y Jesus Ochoa hacen una mancuerna cómica que, aunque quedó relegada a simples personajes de relleno, cumplen.
Asimismo, el resto del equipo entregan papeles fundamentales dentro de la misión, ya sea para llenar de plomo a irakies y soldados gringos por igual, que como para hacer reír al espectador. Mención especial merece Miguel Rodarte, quien no solo brilla por si solo durante la cinta, sino que creó un personaje que será recordado por años.
Si algo se debe criticar de esta comedia es que, a veces, el humor es demasiado forzado. De hecho, en algunos momentos se sienten demasiado presionados o, peor aun, caen en el humor mas simple, cuando el 90 por ciento de la cinta esta repleta de un humor cuidado y acertado. Eso si, hay gags que pronto, muy pronto, formarán parte de la cultura popular.
Salvando al soldado Pérez tiene el sello de garantía de Lemon Films, mismo que no le pide nada a las producciones gringas. Nos guste o no, con guerra o sin ella, el narco ya forma parte de nosotros y, si no podemos con ellos, podemos convertirlos en el héroe que a Mexico no le interesa, pero cómo nos hace reír.
Julián Pérez lo tiene todo. Dinero, poder, territorios, drogas, menos la aprobación de su madre, quien no acepta el estilo de vida de su hijo mayor. Aun así, le condiciona su amor a cambio de que salve a su hermano, quien es soldado estadounidense y fue capturado en Irak. Debido a ello, se arma hasta los dientes y ensambla un equipo con expertos en varias ramas del bajo mundo, quienes tienen dos opciones, ayudarlo a rescatar a su hermano o morir.
Lemon Films ya tiene cayo en esto del cine en general. Por un lado saben como explotar la vena humorística de un guión que mal enfocado podría terminar en una mala parodia a una de las cintas de guerra mas memorables en la historia del celuloide. Por el otro, hasta se dan el lujo de incluir, a manera de homenaje, un pequeño cameo de uno de sus personajes mas queridos y recordados por el publico mexicano, Tony "El Canibal". Con esto en pantalla durante los primeros diez minutos el publico ya sabe que esperar del resto de la producción.
Y lo que sigue no es mas que un "road movie" arenoso, en donde el protagonista reencuentra el valor de la familia (esa que está unida por la sangre, no por la droga), mientras que viven toda clase de peripecias en tierras totalmente desconocidas para el mexicano común.
Y es que, en primer lugar, ¿Donde ^{#}$" queda Irak? Si el narco promedio no lo sabe, entonces las risas están garantizadas. Sobre todo cuando actores tan queridos como Joaquin Cosio y Jesus Ochoa hacen una mancuerna cómica que, aunque quedó relegada a simples personajes de relleno, cumplen.
Asimismo, el resto del equipo entregan papeles fundamentales dentro de la misión, ya sea para llenar de plomo a irakies y soldados gringos por igual, que como para hacer reír al espectador. Mención especial merece Miguel Rodarte, quien no solo brilla por si solo durante la cinta, sino que creó un personaje que será recordado por años.
Si algo se debe criticar de esta comedia es que, a veces, el humor es demasiado forzado. De hecho, en algunos momentos se sienten demasiado presionados o, peor aun, caen en el humor mas simple, cuando el 90 por ciento de la cinta esta repleta de un humor cuidado y acertado. Eso si, hay gags que pronto, muy pronto, formarán parte de la cultura popular.
Salvando al soldado Pérez tiene el sello de garantía de Lemon Films, mismo que no le pide nada a las producciones gringas. Nos guste o no, con guerra o sin ella, el narco ya forma parte de nosotros y, si no podemos con ellos, podemos convertirlos en el héroe que a Mexico no le interesa, pero cómo nos hace reír.

















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