lunes, 1 de agosto de 2011

Super 8 (Súper 8, 2011)

Pocos saben que J.J. Abrams tiene una enorme trayectoria en el ámbito audiovisual. Ha sido escritor, productor y director de series de TV. Fue justamente una de sus creaciones, LOST, la que lo llevó a tener fama internacional y a ser uno de los llamados "rey midas" dentro de la industria. En su haber tiene el crear la magnifica y envolvente cinta Cloverfield, que con una técnica en primera persona, relata la historia del ataque de un ser acuático a la ciudad de Nueva York. Asimismo, fue él quien ingenió y realizó, de manera exitosa, la reinvención del fenómeno televisivo Star Trek. Ahora, armado con un nuevo guión original y con Steven Spielberg como productor, Abrams toma la silla de director y nos relata, de nueva cuenta, una historia que involucra misterios, monstruos y el siempre complicado proceso de madurar cuando se es adolescente. 

Joe Lamb es adolescente que a sus escasos 13 años sufre la pérdida de una madre. Su vida siempre ha transcurrido dentro de un pequeño pueblo a la mitad de la nada, donde no pasan grandes cosas y en el que su padre es el segundo al mando dentro de la policía del condado. Ambos intentan superar el dolor que les causó la pérdida de la figura materna de diversas formas. Uno, por su parte, prefiere recluirse en su trabajo diario, aunque esto lo aleje aún más de su propio hijo, mientras que el otro, al terminar el ciclo escolar, se concentra en construir modelos a escala y en participar en una cinta de ciencia ficción amateur con sus amigos. Y es justamente durante la filmación de una escena, a la mitad de la noche, en que el improvisado crew serán testigos, gracias a su cámara Super 8 -que le da título a la historia- de un aparatoso accidente que es más, mucho más de lo que parece. 

Como ya es costumbre de Abrams, la trama de la cinta comienza meses antes del estreno de la misma. Por medio del uso de medios alternativos, en este caso, el comic, dio a conocer detalles que no se explican dentro de la cinta. Aunque no son clave para entender la película, sí ayuda a resolver dos que tres elementos que quedan sin resolverse en las casi dos horas de pietaje. Por ejemplo, en el precuela homónima, publicada por DC Comics, se explica cómo es que este ser se encuentra bajo el yugo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. 

Ahora, aunque el pretexto principal de la trama se justifica por una serie de sucesos extraños que justifican a un personaje fuera de toda lógica, encontramos que el motor de la misma es un drama tan simple como efectivo. Tan sencillo como un niño que se enamora de una niña y, cual Romeo y Julieta, sus familias se encuentran enemistadas, lo cual les impide estar juntos. No les diré si la tragedia romántica de la pareja original se repite en esta pieza de ciencia ficción, ya que sería ahondar en spoilers innecesarios. Pero sí me tomaré la libertad de decirles que la construcción de la relación entre ambos personajes (espectacularmente interpretados por Joel Courtney y Elle Fanning) es crucial para el cierre de la historia. 

Además de la acertada actuación de Kyle Chandler como el padre de Joe y Ron Eldard como padre de la novia, el resto del cast falla en otorgar una interpretación que sea memorable. De hecho, el mayor peso de la trama, además de la pareja principal, recae en un grupo de niños, quienes interpretan bien los estereotipos de un pequeño pueblo norteamericano. Está el líder que cree saber cómo se hacen las cosas; el travieso que todo lo resuelve con petardos (y que tiene un serio problema al respecto); el dócil que siempre hace lo que se le ordena y, finalmente, aquél cuya lealtad depende de las circunstancias. Al mezclarse los clichés típicos de la época (teorías de conspiración socialistas, drogas y encubrimientos gubernamentales), el grupo logra cierta cohesión en pantalla, aunque las situaciones y las reacciones de algunos de ellos a veces caen en lo absurdo. 

Pero todo eso queda superado por el estupendo ritmo de la cinta. Lento, pero consistente. Y muy rudo cuando debe serlo. Por ejemplo, la escena del choque del tren es una de las mejores que he visto en pantalla. Para los fans de Abrams es inconfundible el homenaje a aquél accidente del vuelo 815 de Oceanic Airlines, mientras que los fanáticos de Spielberg sentirán cierto DNA de películas como E.T. y Encuentros Cercanos del 3er Tipo. Y, para terminar, el claro homenaje a las cintas de zombies de George A. Romero es la cereza en el pastel en una cinta redonda, poderosa y contundente, donde el Sci-Fi impresiona, pero cuyo hilo conductor es el drama humano que representa la pérdida de un ser amado, superarlo y seguir adelante. Aunque el monstruo de la soledad y la tristeza ronde por las calles.

1 comentarios:

Charcosombrio dijo...

Completamente de acuerdo en todo. Como bien dice el título de la película, trata sobre la odisea de unos niños por filmar una película en una cámara del mismo nombre. Y muchos esperaban más cosas del monstruo.

 

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