DC Comics ha hecho muy buen trabajo cuando se trata de adaptar personajes de tiras cómicas a la pantalla grande. Con Superman (1978), el director Richard Donner y Christopher Reeve le mostraron al mundo entero que un hombre podía volar. Con Batman, de Tim Burton, mostraron que Ciudad Gótica y Bruce Wayne podían dejar atrás la serie camp de los 70 y hacer cool al caballero de la noche y, de paso, mantener el nivel de calidad en la pantalla grande. Y, por último, la adaptación de novelas pertenecientes a su línea "independiente", Vertigo, obtuvo una excelente respuesta con producciones como V for Vendetta y Watchmen. Claro que no están libres de los descalabros que les representó cintas como Superman Returns, The League of Extraordinary Gentlemen, mismos errores de los que deberían aprender para evitarlos nuevamente. Entonces, ¿Qué fue lo que pasó con Green Lantern?
Hal Jordan es un temerario piloto de pruebas quien vive la vida al día. Sin ninguna atadura, incapaz de mantener relaciones tanto familiares, profesionales y sentimentales, se refugia en su perfil aventurero para enfrentar sus miedos, mismos que lo mantienen lejos de ser una persona completa. Es entonces cuando es elegido para portar el arma más poderosa del universo, el anillo de poder, con el que puede crear todo lo que imagine. Con él, deberá enfrentar a un ser omnipotente que ha destruido planetas enteros y que busca venganza en contra de quienes lo vencieron hace siglos. Es así como el protagonista debe enfrentar sus miedos, sus dudas y, sobre todo, encontrar su lugar en un universo que ahora es mucho más grande de lo que jamás se imaginó.
Martin Campbell es un veterano dentro de las cintas de acción. Es responsable de dirigir la genial reinvención del 007, Casino Royale, así como otras cintas de acción y aventura como The Mask of Zorro. En resumen es un experimentado cineasta que conoce el negocio del cine de entretenimiento como pocos. Es por esta precisa razón por la que es extraño que, al tener tantas tablas en la industria, haya sido en parte responsable de haber producido una cinta tan hueca, caótica y sin verdadero peso en la época de oro de las adaptaciones fílmicas basadas en comics.
En primer lugar, hacer que Ryan Reynolds tenga el peso de varias galaxias sobre sus hombros es como un buen chiste, pero mal contado. El actor tiene más experiencia con papeles cómicos, por lo que una simple deducción nos dirigía hacia un Hal Jordan simple, plano y que perdería toda coherencia con el personaje que durante más de 40 años se ha ganado el amor y el respeto de los lectores.
A esto se le suma una adaptación muy libre de lo que es el universo DC Comics y del mismo Green Lantern. Si bien el concepto de los Green Lantern Corps se plasmó de manera correcta en pantalla, tanto en forma y fondo, su importancia se pierde cuando la presencia del resto de los personajes galácticos se queda relegada como meros pretextos para el uso de efectos especiales. Parecen, más bien, "fan services" que están en pantalla sólo para darle gusto a los fans, aunque no sigan con el hilo conductor de la historia.
Y este es otro punto donde la lógica queda totalmente excluida de la historia, ya que al ser Hal Jordan un nuevo recluta, es obvio que necesita ser entrenado hasta el cansancio y más si es el heredero del guerrero más memorable de todos. Pero su entrenamiento dura poco menos de 5 minutos y, aunque renuncia a su lugar dentro de la corporación, eso no evita que se lleve el arma más poderosa del universo como souvenir del planeta OA.
El villano, el cual parece un plagio del ya anteriormente criticado Galactus de Los Cuatro Fantásticos, es otro personaje que no encuentra coherencia dentro de la historia. Si bien cumple con la finalidad de ser un ente malvado que destruye todo a su paso, no tiene razón de ser y, lo peor, no tiene el peso ni la importancia que tuviera en las viñetas.
El resto de la cinta sólo es una muestra de excelente uso del CGI, pésimos diálogos entre personajes secundarios y terciarios, actuaciones exageradas y situaciones ridículas que sólo evidencian la falta de control, imaginación y necesidad por parte de DC Comics/ WB de generar ora franquicia exitosa de sus personajes de comics en cines. Lamentablemente, Green Lantern deja mucho que desear en tantos ámbitos que es muy poco probable que se produzca una segunda parte, con todo y que habría mucha leña de donde cortar. Pero es más que obvio que las prioridades de la casa productora se encuentran enfocadas en otras historias que ya han comprobado su éxito en taquilla.

















4 comentarios:
ME GUSTÓ EL BLOG!! :)
UN COMPAÑERO TIENE UNO DE CINE TAMBIÉN Y QUIZÁS TE GUSTE.
http://cinefagocensor.blogspot.com/
Gracias. Ya visité el blog que me recomendaste, está muy bueno.
Saludos.
Ahora si mi estimado compañero de buen nombre, te has pasado, sonaré muy nerd, pero es que en tu intento de parecer conocedor del material original hay una seguidillas de errores
La serie camp de West es de los 60, Watchmen no fue planeada en Vertigo, de hecho son reinvenciones de otros personajes ya existentes.
Parallax como existe en el comic no es el de la película, Hal Jordan fue Parallax.
Y sobre los desatinos de la cinta, yo se lo atribuyo a tener cuatro escritores, así , simplemente no se puede, y es difícil que le des a entender al público palomero que el único limite del anillo es la voluntad en tan poco tiempo.
hay aciertos y cosas que si bien no fueron del agrado de los más, se merecen reconocimiento
Tocayo, entiendo tus puntos. Pero, al escribir la reseña de la cinta, preferí enfocarme en la cinta por sí sola que compararla con más de 40 años de historia del comic.
Si como película no se sostiene, mucho menos si la comparamos con el material original.
A mi parecer, el mayor reconocimiento que merece esta producción es haberla proyectado en el ámbito internacional, a sabiendas que causaría pena ajena en más de uno.
Saludos.
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